La Primaria

La primaria inicia su día a las 8hs y finaliza 12.45hs.

Comenzamos todos reunidos, y en una gran ronda, recitando nuestro lema:

Buen dia queridos niños,
la mañana, comenzó.
Buen día maestros,
ya se asoma, un bello sol.
Buen día, buen día.
Aca, estoy Yo.

Recibimos niños de 1ero a 6to grado. Los niños son acompañados por su maestra de grado en las dos primeras horas (horas principales) donde realizan las materias académicas. Luego, de su recreo y descanso, tienen de la mano de maestros especializados, clase de música, labores, gimnasia, huerta, plástica, tejido, carpintería, teatro.


Estructuración de las clases

Como en todas las escuelas Waldorf, las clases se estructura según el “ritmo natural del día”.

Durante la mañana el niño tiene más facilidad para las tareas intelectuales, es por eso que el colegio comienza su jornada escolar con aquellas materias que requieren mayor concentración y uso racional.
Luego, como la energía para las actividades intelectuales va descendiendo, continúan las materias artísticas antes nombradas: prácticas de taller, música, labores, gimnasia, huerta, plástica, tejido, carpintería, teatro.

Cuando se le dedica demasiado tiempo a la reflexión, los niños pierden la concentración, palidecen, y su entusiasmo por aprender se pierde. En cambio, si se estructura orgánicamente la clase, el niño hace un correcto uso sus fuerzas. A través de la acción y de las actividades artísticas, se evita el agotamiento, haciendo del aprendizaje, algo saludable.

Enseñanza por períodos o épocas

Para que el niño disfrute del aprendizaje, y a la vez lo asimile correctamente, es necesario que haya un tiempo para procesar y dejar decantar lo aprendido. Para ello, se organiza la enseñanza por periodos o épocas.

Esta forma permite estructurar una misma materia en cuatro semanas. Por ejemplo, en un periodo de cuatro semanas se focaliza el aprendizaje en geografía. Esto no significa dejar de lado las demás materias durante ese tiempo, sino que también todas las practicas artistas acompañan los contenidos de las dos horas principales.
Luego de esas cuatro semanas, la materia geografía se deja reposar hasta que nuevamente llegue su turno. Así se continúa con las demás materias (una materia por período de cuatro semanas).
Esto permite que el niño profundice en un contenido, y a la vez, luego, se deja tiempo para la real interiorización del mismo.

Cuando el niño en apariencia “olvida” una materia, en realidad en su interior, la está asimilando, transformando y esclareciendo. Esto queda demostrado cuando el maestro retoma, luego de un tiempo, las materias que se habían visto meses atrás y el niño las recuerda perfectamente, hasta las disfruta con más intensidad.

La “enseñanza por períodos o épocas” permite que el niño madure la materia, incluso, aquello que no se ha comprendido del todo, por ejemplo, algún cálculo o conjugación de verbos, puede resultar repentinamente fácil y evidente al reaparecer luego de un tiempo.

Aprendizaje a través de la vivencia

«En la vida, más valioso que el saber es el camino que se hace para adquirirlo.» Rudolf Steiner

Esta pedagogía da la misma importancia a los contenidos como a los procesos para llegar a ellos. Es por eso que el aprendizaje está siempre anclado en lo vivencial o experiencial. Si el niño no vivencia lo que se le quiere enseñar, luego lo olvidará rápidamente. En cambio, si forma parte de lo que aprende, logrará apropiarse del conocimiento desde la experiencia.